-
"Bolsonaro nunca más": miles marchan antes del balotaje en Brasil
-
Ambientalistas califican de "engaño" plan para reactivar mina en Panamá
-
Primer ministro de Francia niega que la policía tenga órdenes de enfrentarse a estudiantes en protestas
-
Messi y el día después: "Ya extraño vestir la celeste y blanca"
-
Costarricense Rebeca Grynspan encabeza de nuevo carrera por secretaría geneal de la ONU
-
Rubio llama a Europa a "despertar de su largo letargo"
-
El negocio del carbón crece en Australia pese a sus compromisos climáticos
-
Trump quiere que uno de sus complejos de golf se convierta en una residencia presidencial
-
La reina de Noruega no retomará sus compromisos oficiales hasta el próximo año
-
Los hutíes reivindican más ataques contra el aeropuerto de Riad
-
EEUU, China, UE: tres vías para regular la IA
-
Interpol incauta más de 1.000 animales traficados ilegalmente en América Latina
-
La mayoría de los niños migrantes que llegaron a Europa en 2025 viajaban solos
-
¿Negligencia o fatalidad? Las incógnitas en el juicio por la muerte de Maradona
-
El Arsenal apuesta por la estabilidad con la renovación de Arteta hasta 2030
-
Directora de la COP de Brasil acusa a EEUU de frenar políticas climáticas de otros países
-
Francia suspende el uso de granadas aturdidoras en las protestas estudiantiles
-
El líder de la oposición en España lanza simbólicamente su campaña en Ceuta
-
El FMI, dispuesto a actuar ante las consecuencias de El Niño
-
La agencia sanitaria rusa descarta riesgos epidémicos por peste
-
Pese a las disculpas de Cristiano, sigue la tensión con su seleccionador
-
La UE impone sanciones a casi 1.600 individuos y entidades rusos
-
La Cámara de Diputados aprueba el pedido de poderes a Fujimori para la lucha anticrimen en Perú
-
El Nobel de Física Francis Halzen fue un pionero en el uso de la IA
-
Jorge Drexler: La música "es un puente" en un mundo "más insensible"
-
Ghana presentará solicitud para unirse a los BRICS
-
Un ataque con cuchillo en un liceo de Polonia causa siete heridos
-
Australia anuncia fondos para infraestructura en el Pacífico en la "pre-COP" de Fiyi
-
La OMS advierte contra los tratamientos antiobesidad en menores de 10 años
-
Uruguay modifica un convenio con Cuba y pagará directo a los médicos que trabajan en el país
-
El operador postal británico Royal Mail anuncia la supresión de hasta 2.500 puestos de trabajo
-
Kosovo aprueba cambios al tribunal de crímenes de guerra para evitar elecciones anticipadas
-
El Nobel de Química premia un descubrimiento clave para fabricar fármacos
-
La corte suprema de Australia falla contra una mina de carbón en un emblemático caso climático
-
El Senado de Brasil discute un aumento del descanso laboral, apuesta de Lula para el balotaje
-
Una veintena de muertos en Ucrania tras bombardeos rusos
-
Costa Rica suspende una investigación sobre el autor intelectual del asesinato de un militar nicaragüense exiliado
-
Rubio asegura que Irán "ha perdido el control" de Ormuz
-
La reclusa que sobrevivió a una ejecución fallida en EEUU está consciente y habla, según sus abogados
-
Un estadounidense acusado por presunto apoyo en un tiroteo masivo en Canadá
-
La izquierda brasileña se aferra a la esperanza de una remontada de Lula
-
El piloto finlandés de F1 Bottas viaja de Sepang a Singapur en bicicleta
-
Un oligarca ruso afirma que Trump Jr. devolvió el dinero de lujosos gastos de su boda
-
Colonos israelíes atacan a un fotógrafo de la AFP en Cisjordania
-
Louis Vuitton cierra la Semana de la Moda de París con un viaje al futuro
-
El patrón de la AMA pide a Kenia ejemplaridad en la lucha contra el dopaje
-
"Nadie parece preocuparse" por la peste en la ciudad rusa de Irkutsk
-
De Chile a Hull, el aventurero Karl Bushby regresa al Reino Unido tras 28 años de vuelta al mundo
-
La fotógrafa ambientalista Mittermeier llama a demandar el futuro que queremos habitar
-
Un diario crítico del gobierno de Ecuador dejará de publicarse en papel tras ser intervenido
El gagá, un ritmo dominico-haitiano que celebra la Semana Santa
Un sonido parecido al de una trompeta se mezcla con un golpe de percusión: es el bambú de gagá que irrumpe desde el amanecer en Mata Mamón, como en tantos pueblos azucareros de República Dominicana en Semana Santa.
El gagá surgió en los bateyes, como se llamaron a los asentamientos creados alrededor de los cañaverales, donde convivían braceros haitianos y dominicanos contratados para trabajar en los ingenios azucareros.
"Tengo recuerdos de cuando vinieron los braceros a picar caña", dice a la AFP José de la Cruz, "Coco", quien dice tener 35 de sus 60 años trabajando para darle continuidad a la tradición del gagá en Mata Mamón, vecina de Santo Domingo. "Creó el gagá aquí un brujo que le decían Chale, y murió. Entonces yo seguí esa tradición del batey".
Los bambúes, instrumentos largos hechos de la planta homónima, comienzan a sonar desde las 8 de la mañana del Viernes Santo, en una enramada. Los soplan, emitiendo ese sonido similar al de una trompeta, y lo golpean con un pequeño palo.
Y a medida que se calienta la fiesta, se unen congos, cornetas, silbatos... ron, cerveza, tabaco... y más gente.
En una imagen que evoca arlequines, muchos hombres bailan vestidos con trajes que combinan azul, rojo y tocados dorados, con un faldellín formado por una suerte de pétalos de tela. Son elementos que se pueden ver en otras celebraciones de raíces negras.
Algunos llevan un bastón que entre varios mecen por el aire al ritmo de los tambores y silbatos, antes de comenzar a bailar haciendo un tren a toda marcha.
"Aguantar un gagá una noche entera no es fácil", afirma Coco risueño.
La tradición que sincretiza lo pagano con lo religioso arranca el Jueves Santo, con la bendición de los instrumentos y las ropas que se usan en la celebración, y se extiende hasta el lunes.
El grupo de Mata Mamón sale de la enramada tras el golpe seco del "fuete", un látigo que se bate para "limpiar" el camino de los "espíritus malos" para que el grupo pasee por todo el pueblo.
Un grupo de mujeres con pañuelos en la cabeza va repitiendo cánticos en creole a medida que avanza esta procesión que se va juntando con otros grupos de Gagá de otros bateyes, convertidos hoy en comunidades que ya no viven del azúcar.
Todas van en un peregrinaje bailable de 115 km hacia San Pedro de Macorís, la capital del gagá, cuya población tiene una gran influencia de esa mano de obra haitiana y cocola, de las islas inglesas, que también llegó a Dominicana para trabajar en los ingenios.
- "Criados en el gagá" -
La influencia negra en República Dominicana ha sido históricamente silenciada, coinciden expertos, y sobre todo la haitiana, que ha encontrado mucho rechazo en un sector de su país vecino.
Y el gagá no excepción. Las autoridades de San Pedro de Macorís intentaron prohibir la tradición durante esta Semana Santa para evitar "algún tipo de agresión o muerte", según el director provincial Juan Ramón de los Santos.
"En este gagá no se han visto muertes, no se han visto accidentes", responde Coco.
Fernando Kasonfe, del gagá del batey de La Higuera, de El Seibo (este), considera que la censura es producto del desconocimiento.
"Mi bisabuelo, mi abuelo... hallamos esta cultura y nosotros hemos seguido los compromisos sin desorden, porque nosotros nos criamos en el gagá", expresa Fernando, de 46 años y que lleva, como todos los dueños de grupo (todos hombres), un machete en la mano. "Es una protección", explica, "no es para hacerle daño a nadie".
Tanto el fuete como el machete simbolizan la vida en los cañaverales.
El ministerio de Cultura rechazó la medida del gobierno local y lo exhortó, como al final ocurrió, a que permitiera la celebración. Ya en 2018 hubo otro intento fallido para cancelarla.
La Fundación Cultural Cofradía, que defiende estas tradiciones, ha dicho que las políticas contra esta fiesta incentivan "la negación de las raíces africanas" en el país.
Pero el gagá vive, con miles de personas bailando en Semana Santa al ritmo del bambú.
S.Barghouti--SF-PST