Sawt Falasteen - JCB Hydromax rompe récords a más de 650 km/h con neumáticos Goodyear personalizados

JCB Hydromax rompe récords a más de 650 km/h con neumáticos Goodyear personalizados
JCB Hydromax rompe récords a más de 650 km/h con neumáticos Goodyear personalizados

JCB Hydromax rompe récords a más de 650 km/h con neumáticos Goodyear personalizados

La llanura salada de Bonneville ha sido el escenario donde JCB ha establecido un nuevo hito en la velocidad terrestre con su vehículo propulsado por hidrógeno, el Hydromax. Al alcanzar los 653,9 km/h, esta máquina de cero emisiones no solo se convierte en el coche más rápido del mundo sin combustibles fósiles, sino que también demuestra la capacidad de ingeniería avanzada necesaria para mantener la integridad estructural a velocidades que superan los 650 kilómetros por hora.

Tamaño del texto:

La búsqueda de límites en la velocidad terrestre continúa evolucionando con fuerza, y la llanura salada de Bonneville sigue siendo el campo de pruebas definitivo para este propósito. En un esfuerzo por superar las barreras físicas y tecnológicas, JCB ha logrado establecer un nuevo récord mundial con su vehículo propulsado por hidrógeno, el Hydromax, alcanzando una velocidad media de 653,909 km/h (406,320 mph). Este logro no solo consolida al Hydromax como el automóvil de cero emisiones más rápido del mundo, sino que también subraya la importancia crítica de los componentes de rodadura en entornos de velocidad extrema.

El récord fue oficializado a principios de agosto tras dos intentos registrados bajo las normativas de la Federación Internacional del Automóvil (FIA). El vehículo, diseñado para no emitir dióxido de carbono durante su operación, superó significativamente la marca anterior establecida por el Dieselmax de JCB en 2006, que alcanzó los 563,418 km/h. La diferencia de casi 90 km/h entre ambas marcas refleja no solo mejoras en la aerodinámica y la propulsión, sino también avances fundamentales en la tecnología de neumáticos.

Andy Green, conductor legendario que ya ostentaba el récord absoluto de velocidad terrestre con el ThrustSSC a más de 1.227 km/h, fue nuevamente el piloto al volante del Hydromax. Tras la prueba, Green confirmó la estabilidad y el rendimiento del vehículo, atribuyendo parte fundamental del éxito a los neumáticos desarrollados específicamente para esta misión.

Los neumáticos en cuestión son productos personalizados de Goodyear, denominados Eagle, diseñados bajo especificaciones que difieren radicalmente de los neumáticos utilizados en carreras de resistencia convencionales. Con un diámetro de 23 pulgadas (584,2 mm) y un ancho de solo 127 mm, estos componentes están construidos para minimizar la superficie de contacto y reducir al máximo el coeficiente de arrastre aerodinámico. A pesar de su estrechez, deben proporcionar suficiente agarre para mantener la estabilidad del cohete a velocidades supersónicas.

La ingeniería detrás de estos neumáticos es compleja y especializada. Cada unidad pesa aproximadamente 5,9 kilogramos e incorpora una estructura de cinco capas con una banda de rodadura de perfil bajo. Este diseño tiene como objetivo principal reducir la generación de calor a altas velocidades, un factor crítico cuando se superan los 650 km/h para mantener el rendimiento y evitar fallos estructurales.

La presión de inflado es otro elemento diferenciador. Los neumáticos del Hydromax operan con una presión entre 6,2 y 9 bares, lo que equivale a tres o cuatro veces la presión típica de los vehículos de calle convencionales. Esta alta presión es esencial para mantener la integridad de la estructura del neumático bajo las fuerzas centrífugas y térmicas generadas durante la carrera.

La fabricación de estos componentes especializados tuvo lugar en la histórica planta de Goodyear en Akron, Ohio. Esta instalación tiene una larga tradición en el desarrollo de neumáticos de alto rendimiento, habiendo producido anteriormente los neumáticos utilizados por pilotos de Fórmula 1 como Ayrton Senna, Alain Prost, Michael Schumacher y Nigel Mansell durante décadas de éxito en la categoría reina.

El Hydromax es un vehículo de gran tamaño, con una longitud de 9,75 metros. Aunque su apariencia recuerda al Dieselmax de 2006, sus ruedas están carenadas para maximizar la aerodinámica, lo que hace que los neumáticos no sean visibles durante el movimiento a máxima velocidad. Sin embargo, en tierra firme, las llantas de 15 pulgadas y la circunferencia de 193,5 cm son características distintivas de esta máquina.

La propulsión del Hydromax también representa un salto tecnológico significativo. El vehículo está equipado con dos motores derivados de los utilizados en las excavadoras industriales de JCB, pero modificados para funcionar con hidrógeno. La cilindrada de cada motor se aumentó de 4,4 a 4,8 litros. En conjunto, producen casi 1.600 caballos de fuerza, moviendo respectivamente los ejes delantero y trasero. Aunque estos motores están basados en variantes diésel que normalmente ofrecen entre 74 y 173 CV con un par motor de 550 Nm, la adaptación para hidrógeno ha permitido una potencia mucho mayor necesaria para alcanzar velocidades extremas.

La relación entre Goodyear y los récords de velocidad es histórica. En 1963, la compañía desarrolló neumáticos capaces de soportar más de 400 mph (643,7 km/h) para el Spirit of America. Posteriormente, en 1970, equiparon al cohete Blue Flame, que estableció un récord de 1.014,5 km/h utilizando neumáticos especiales de 883,9 mm de diámetro y una presión de inflado de 24,1 bares con nitrógeno.

Además de los récords con JCB en 2006 y 2024, Goodyear ha participado en otros hitos de velocidad. En 2016, junto a Volvo Trucks, equipó al 'The Iron Knight', un camión que estableció récords de aceleración, completando los primeros 1.000 metros en 21,29 segundos y los primeros 500 metros en 13,71 segundos.

El logro del Hydromax demuestra que la velocidad extrema no está reservada únicamente a vehículos con motores de combustión interna o turbinas. La combinación de propulsión limpia y tecnología de neumáticos avanzada permite alcanzar velocidades que antes eran exclusivas de los coches más potentes del mundo, marcando un nuevo capítulo en la historia de la velocidad terrestre.

N.Shalabi--SF-PST